EE.UU. frena la “ruleta rusa” cubana

Mayo 11, 2017 | | |

Por Fernando Ravsberg

Bien vale la pena este cambio de política migratoria de EE.UU., si con ello se impide que más niños cubanos sufran la travesía por la selva del Darién o sean montados en balsas.

HAVANA TIMES — “El flujo se ha detenido”,  reconoció el comandante de la Guardia Costera de EE.UU., almirante Paul Zukunft. Mientras, la teniente de fragata Kate Webb, explicó que en el sector de Key West las intercepciones de balseros cubanos cayeron de 750 personas al mes a 20.

Me equivoqué y me alegro. Creí que el fin de la política de “Pies secos-Pies mojados” no frenaría la migración cubana hacia los EE.UU., de la misma forma que la inexistencia de esos beneficios no detiene a las corrientes de emigrantes mexicanos o dominicanos.

Las cifras no dejan lugar a la duda, 4 meses después de derogados los privilegios migratorios, el número de balseros se redujo en un 90% y el río humano que corría por Ecuador, Colombia, Centroamérica y México se ha secado, dejando pequeños grupos aquí y allá.

Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras y México firmaron acuerdos de deportación con Cuba y Colombia negocia el suyo. La directora de Migración en Costa Rica, Gisela Yockchen, reconoció que el emigrante cubano “en ningún momento va a estar en peligro en un retorno a su país”.

El número de balseros capturados por los guardacostas estadounidenses se redujo en un 90% desde que se acabaron los privilegios migratorios.

La nueva realidad lleva a los ciudadanos que quieren dejar la isla ilegalmente a la “normalidad”, es decir, a vivir las mismas vicisitudes que el resto de los “sin papeles”, cuyas vidas transcurren entre el temor de ser descubiertos durante el viaje o por la “migra”, ya dentro del país.

Es una mala noticia para quienes pretendían emigrar, especialmente para los que habían “quemado las naves” –vendido la casa o el automóvil- y fueron sorprendidos por la decisión de Obama en Colombia, Panamá o incluso en la misma frontera estadounidense.

La buena noticia es que habrá muchos menos cubanos jugándose la vida en el mar o en la selva del Darién, lo cual implica que también muchos niños se ahorrarán experiencias horribles. Elián es el ejemplo más conocido, pero no fue una excepción.

Uno de los primeros trabajos que hice para Telemundo en los años 90 fue la historia de una bebé de Puerto Cortés, en Pinar del Río, que murió deshidratada en una balsa, donde la montó su madre para que las recogieran los barcos que transitan por el sur de Cuba.

En Centroamérica se han vivido las últimas crisis de emigrados cubanos, a partir del 2017 la emigración hacia Estados Unidos será mayoritariamente legal, segura y ordenada. Foto: Raquel Pérez Díaz

En los 2000 entrevisté a la familia de una adolescente del poblado de Bahía Honda, desaparecida en el mar. La madre, con un ataque de nervios, me golpeaba exigiéndome que le diera información sobre su hija. No me atreví a confesarle que ya había cesado la búsqueda.

Un presidente afroamericano y demócrata puso fin a esa política y parece que seguirá así con el nuevo inquilino, blanco y republicano. El freno migratorio en EE.UU. es una política de Estado, la excepción cubana solo se explicaba en el contexto de la “Guerra Fría”.

La eliminación de la política de “Pies secos-Pies mojados” necesitaba de un cambio del discurso, no se podía continuar diciendo que los emigrantes cubanos son perseguidos políticos, que huyen del comunismo y, al mismo tiempo, cerrarles la puerta en la cara.

El terreno se prepara durante el 2015 y el 2016, cuando varios periódicos publican duras críticas a los privilegios migratorios de los cubanos. El fuego lo abrieron el SunSentinel, los Ángeles Times, el New York Times y hasta el Nuevo Herald se sumó a la campaña.

Los cubanos que pretendan entrar ilegalmente a los EE.UU. vivirán como millones de latinoamericanos, indocumentados, y a expensas de ser deportados.

En un editorial, el principal periódico de Miami descubre que muchos emigrados “ya no son refugiados políticos o víctimas de persecución política” y viajan allá “en busca de una vida mejor y rara vez consideran la situación política en Cuba”.

Washington repetía una y otra vez que no habría cambios migratorios, pero seguían preparando a la “opinión pública” para el viraje. Los cubanos, que conocen muy bien los hilos que unen a la prensa con los políticos, apuraron el viaje antes de que las puertas se cerraran.

Las crisis migratorias de Centroamérica que se produjeron entonces podrían ser las últimas protagonizadas por los cubanos. Las salidas continuarán, pero ahora mayormente por vías legales o semilegales, las cuales son mucho más seguras que las balsas o las selvas.

Algunos se sienten decepcionados, sin pensar que el fin de esta “ruleta rusa” migratoria tal vez les haya salvado la vida. Miles de muertos en el intento de llegar a EE.UU. atestiguan que siempre hubo una bala en el tambor del revólver y que nadie sabía a quién le iba a tocar.

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Una respuesta a “EE.UU. frena la “ruleta rusa” cubana”

  1. jose dario sanchez dice:

    conseguir un medio, arriesgar la vida, para que cuando llegues a la meta, te devuelvan de donde viniste, desalienta a cualquiera, verdad Fernando ? Hasta los mexicanos y centroamericanos se han frenado !! Ha aparecido el otro aspecto del pueblo norteamericano : el aislacionismo….Se jodieron los habitantes de nuestros fracasados Países……!!!! A los cubanos, que esperen, estamos en el Proceso de conceptualización…quizás seamos en un futuro : anarquistas o capitalistas o ….cualquier otra cosa que les permita seguir en el Poder !! Y mejoraremos,,,,nunca es tarde ….

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