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Nonardo Perea: Me defino como una persona observadora, me gusta escribir con sinceridad lo que pienso y vivo en carne propia. Para mí resulta un tanto difícil el dialogo, soy tímido y de pocas palabras, es por ello que considero que mi mejor medio de comunicación es la escritura. Vivo en Marianao y tengo 40 años.

Procedimientos malditos (segunda parte)

abril 20, 2017 | Imprimir Imprimir

Nonardo Perea

Foto: Angenita Jansen

HAVANA TIMES — Recuerdo que hace un par de años se me había hecho tarde para entregar a un concurso de literatura erótica, y cuando llegué a la institución donde recibían los trabajos, la recepcionista me hizo subir a un piso donde previamente se hacía una selección de las obras antes de entregarlas a los jurados que finalmente son los encargados de elegir un ganador, y las respectivas menciones.

El hecho atrajo mi atención y me llevó a preguntarme si los del primer filtro ­estaban realmente calificados para seleccionar obras de literatura erótica, teniendo en cuenta que a quienes encontré en una habitación haciendo la selección eran tres señoras de edad avanzada, que probablemente no estarían al tanto de las nuevas tendencias literarias o no verían con buenos ojos una historia cargada de situaciones homoeróticas o de realismo sucio.

Supongo que, por causa de ese procedimiento, muchas obras con calidad quedarían fuera del concurso.

No consigo entender por qué todos los trabajos que reciben no pasan directamente al jurado, para que sean estos los que determinen si poseen o no algún valor literario.

Así también sucede con las de artes plásticas. Y me pongo de ejemplo, hace poco llevé una de mis piezas de arte erótico al concurso Farraluque, que se efectúa anualmente en la galería Fayad Jamí, y en la primera selección realizada por los especialistas de la galería, mi trabajo fue desestimado por ser vulgar, luego de esa preselección fue confinado al almacén.

Una vez concluida la selección de las muestras que serían exhibidas en el salón para ser premiadas, entró en acción el jurado principal, que en algún momento se interesó en ver las que habían sido eliminadas de competencia, al final, el tribunal comentó que de haber estado mi fotografía entre las obras seleccionadas habría alcanzado un premio.

Procedimientos como los que he descrito, me han llevado a no querer participar de ningún concurso que se realice en la isla que me vio nacer.

Por suerte, ese tipo de situaciones no han detenido mis deseos de crear, y aunque ya no envíe a eventos competitivos, mi trabajo sigue en crecimiento, y así será, hasta que llegue el día en que cierre mis ojos para siempre.



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Una respuesta a “Procedimientos malditos (segunda parte)”

  1. ¡Hola Nonardo!
    Tus artículos son muy interesantes. Mira, no te desanimes y sigue mandando tus obras a distintos concursos, ojalá que también fuera de la isla. Desgraciadamente, los lectores “filtro” (horrible palabreja) no muy calificados existen en todas partes, pero vale la pena insistir. No sé si puedes consultar desde allá este sitio, es muy bueno y hay información de concursos en español en todo el mundo http://www.escritores.org/index.php
    Saludos desde Taos

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