La papa “NO” se puede escoger

Abril 19, 2017 | | |

Por Rogelio Manuel Díaz Moreno

Orientaciones sobre la distribución de papas.

HAVANA TIMES — Muchas personas se devanan los sesos actualmente con la realidad cubana de una manera, digamos, pintoresca. Teorizan en base a categorías espirituales profundas, con palabras altisonantes e idealismos semejantes a los religiosos.

Mientras tanto, los problemas filosóficos más directos de la sociedad se revelan a flor de piel, con tanta contundencia y claridad como la venta de papas en un mercado. Claro, que estos últimos  no son tan elegantes ni su tratamiento ofrece tanto prestigio.

La popular vianda y su disponibilidad en Cuba han generado pasiones verdaderas. Su cadena de producción-comercialización-consumo está preñada de agudas contradicciones. En mi ignorancia, estoy convencido de que allí hay más chances de reconocer y aprender del marxismo que en las parrafadas de muchos parlanchines sobre las ideas y otros fenómenos etéreos. Aprendizaje que podría, debería, conducir a facilitar la ingeniería de las soluciones, digo yo.

Año tras año, la comercialización de ese alimento en los mercados cubanos despierta ansiedades varias. Aquí no se trata de las disquisiciones sobre la cultura del ser y la del tener; nadie se enturbia en el debate teórico de cómo ser rebelde obedientemente. Aquí se trata de si se podrá llevar a la mesa o no, para la próxima comida, un plato de papas. El tema es mucho más urgente, más profano. Y, aparentemente, mucho más sencillo.

La imagen que acompaña este material refleja las modas administrativas más recientes para “resolver” este problema. Las “soluciones” propuestas merecen un puesto destacado en un museo del costumbrismo kafkiano-cubano.

Para los no enterados, hace algunos años la papa era parte de los alimentos normados, la cartilla de racionamiento cubana o “libreta”. La libra costaba unos pocos centavos de la moneda cubana, lo que solo cubría una parte minoritaria del costo de producción. En un esfuerzo por eliminar el subsidio, el gobierno decidió subirle el precio a un peso (aproximadamente 5 centavos de dólar) y liberar su venta en el mercado.

Se haya cubierto o no el costo de producción, el caso es que la demanda superó inmediatamente  la oferta, con las subsiguientes consecuencias de desabastecimiento, acaparamiento y reventas. Aunque no retornó al viejo precio, ahora el tubérculo ha vuelto a venderse racionalmente, y con innovaciones como las vistas aquí.

Valoremos las novedades y sus consecuencias. Que la cantidad que le corresponde al núcleo familiar no pueda dividirse, significa que hay que llevarse toda la que le toque, de una vez. En un hogar de este país no es extraño que convivan 3 generaciones y 6, 7 o más personas.

También con frecuencia, la persona disponible para los mandados –en los horarios de funcionamiento de esos mercados de moneda nacional– es de la tercera edad. Mejor que sea un viejito o viejita bien resistente, entonces, para que pueda acarrear las varias decenas de libras que le corresponde hasta su casa.

Una cola para comprar papas.  Foto: Juan Suárez

Y la guinda del pastel es que ese producto –y el cartel lo enfatiza de una manera magnífica– “NO” se puede escoger. Llévese… la que le den. La que quiera el vendedor ponerle en su jaba. Sea grande, mediana o chiquita, esté verde o podrida. ¿Qué se ha creído, compañero/a consumidor/a? ¿Acaso usted puede escoger el tipo de escuela al que irá su descendencia? ¿O la compañía que le provee servicios de telecomunicaciones? ¿Acaso queda alguien que recuerde haber escogido al alcalde de su pueblo, su jefatura en el trabajo, la presidencia de la República? Como tampoco se puede escoger el combustible para cocinar ni qué tipo de ceremonia religiosa se ve por el televisor.

Camarada, ¡usted tampoco escoge al Papa y nunca le hemos visto protestar! Entonces, no sea incongruente, no quiera elegir la papa. Y agradezca la que tenga, por ser residente legal de la capital del país, que, según me juran y perjuran mis colegas del trabajo originarios de las provincias orientales, allá no ha llegado en los últimos tiempos ninguna, más que las del mercado negro.

Esa manera de “distribuir” ofrece a cualquiera, oportunidades gratis para enfatizar los absurdos que se viven aquí. A estas alturas de la contienda ideológica, el bando de “allá” no tiene ni que esforzarse para que en las mentes de las personas afectadas se refuerce la creencia de que, en el “otro” sistema, no se pasa tanto trabajo.

Estos problemas tan profanos de la papa, influyen los corazones y las mentes más que cualquier campaña. Pero no ocupan a ningún filósofo oficialista, de esos que se explayan sobre las banderas en los bicitaxis y la influencia de las redes sociales en una población escasa de Internet.

A lo más que puede aspirarse, es a que se reflejen en algún espacio como los del tipo Cuba dice. Ese tipo de espacios tratan –previa autorización de autoridades superiores–  algunas preocupaciones populares. Aquí pueden encontrarse, de hecho, opiniones, demandas y acaloramiento, pero producen pocas nueces.

La discusión sobre este asunto continuará, centrada en si se distribuye liberada o racionada, subvencionada o no. En cómo se despacha en un mercado u otro y cuánto le roba el comerciante de la tarima al cliente. Cada año que pase, medidas administrativas añadirán salsas surrealistas nuevas a la papa que llevamos al plato. Porque los intentos de enfrentar los problemas a partir de premisas equivocadas, conducen a resultados pobres. Y las peores equivocaciones se cometen una y otra vez, por ignorancia del marxismo básico, indolencia u oportunismo, vaya usted a saber.

El quid, la base principal de un proyecto socialista, que determina su diferencia respecto al capitalista, no se basa en la distribución, como es a la vez sabido e ignorado. Se encuentra en la producción. No existe el cuestionamiento del tipo de propiedad de las empresas agropecuarias cubanas que producen la papa. La clase campesina y los obreros agropecuarios son requeridos, solamente, para sostener a las jerarquías burocráticas del Gobierno que campean en el ministerio correspondiente. No se hurga en las limitaciones del empleo del trabajo asalariado ni para cosechar un alimento particular ni para el modelo social en general.

De este modo, será muy difícil arreglar –como tantos otros– el problema cubano con la papa.

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21 respuestas a “La papa “NO” se puede escoger”

  1. Marlene Azor Hernández dice:

    Así de simple es: el problema de la poca producción de la papa es un problema estructural y sistémico del cual no escapa ningún alimento ni bien producido en el socialismo real cubano.¿Y el presidente?, bien, en paseítos o escondido para no darse por enterado de la jungla que creado en el país.

  2. Atanasio dice:

    Vaya democracia socialista que ni siquiera se pueden escoger las papas.

    • el bobo de Abela dice:

      jajajajaja un gasto de tiempo innecesario si “a la final” todas las papas son iguales. Ni que fueran aguacates que se ablandan con el toca toca.

  3. Isidro dice:

    Señores, vean la parte positiva: Si al Papa en Roma lo escoge un cónclave, en nuestro país un organismo homólogo nos escoge previamente las papas que consumiremos, con lo cual se le ahorra la ardua area al consumidor. ¡Estamos a la par del Vaticano!

    • Atanasio dice:

      jajaja, te la comistes CON PAPA!

    • jose dario sanchez dice:

      no se ponga bravo, pero usted se acaba de hacer un retrato psicologico : con ese desprecio ve a usted a sus conciudadanos…pero usted se puso a buen recaudo…si le digo cinico se molesta ?..asi ve la cupula a su pueblo : total, si antes se morian de hambre, ahora comen algo !!

      • Isidro dice:

        ¡Vaya, don Pepe, los años fuera de Cuba te han hecho perder hasta el sentido del humor, compadre!

        • jose dario sanchez dice:

          Mire Isidro ,le cuento : el ultimo recuerdo que guardo de una cola en Cuba, en matanzas,provincia papera, es una cola en formación, a la cual llegue y como siempre vi a las persona mirando como corría la tierra colorada debajo de los sacos de papas..arcilla roja de Colon !…un anciano tuvo la osadía de decir : De contra que dan poquitas, tienen mas fango que papa !!…una trabajadora de la fiscalía provincial,vecina nuestra lo puso como un culo !! Agente, malagradecido,gusano,vaya, pa que !! Esa es la Cuba que usted se esta perdiendo, Isidro y por eso hace chistes !!!

          • Isidro dice:

            Ok, José Dario, pasemos del chiste a los “asuntos”. A ti te mortifica la vena ligera con que he decidido asimilar este absurdo de nuestra cotidianidad, algo a lo que los cubanos hemos recurrido por siglos como parte indeleble de nuestra idiosincrasia, para bien y mal, entiéndase, que de todo hay en las viñas del Señor.

            Pero para devolverte la pelota, no puedo menos que asombrarme de que tú, que fuiste testigo de la invectiva fiscal contra el anciano, más los otros matanceros que de seguro atestiguaron el desaguisado, no fueran capaces de responderle a la señora como se lo merecía y salir en defensa del ofendido. Silencio es oro.

            Calculo entonces que era más conveniente colocar la lengua a buen recaudo, esperar que llegara el aviso de salida definitiva del país, marcharse incólume a tierras del Norte y una vez en la tranquilidad del exilio, comenzar a derramar hiel sobre cualquier otro cubano que todavía tenga el ánimo de tomarse lo inexplicable a broma….

          • Rogelio dice:

            Yo creo que el humor es permitido. De hecho traté de que el artículo contuviera un poquito, sin dejar de cumplir su cometido. No sé si lo habré logrado.

  4. Tito dice:

    Artículo genial, solamente le faltó señalar que la libreta de abastecimiento tiene el triste mérito de poner a todo el mundo a defecar lo mismo, si hoy entra el pollo, mañana todo el mundo defecará pollo, que si entró el picadillo de soya, pues lo mismo. Por no poder escoger, tampoco podemos escoger que cagar.

  5. Ricardo dice:

    En mi provincia tuvimos que firmar un libro en la primera entrega de papas…algunos jocosamente le decian el libro de condolencias, pero la gente con tal de coger las papas ese si lo firmaron sin chistar

  6. jose dario sanchez dice:

    Isidro : te respeto tu version acerca de mi proceder. Pero, aun así veo tu comentario profundamente despreciativo hacia nuestros coterráneos que malviven en su Pais sin poder chistar, porque,por favor,dime : tu crees que pueden chistar ?

    • Isidro dice:

      Bueno, José Darío, el propio autor, el atinado Rogelio, te lo acaba de decir: buscó un destello de buen humor ante el absurdo que plantea esa situación con las papas. Reitero que es una lástima que al parecer le hayas perdido el hilo al buen humor cubano con tu partida, porque después que te fuiste hubo gente como Pecruz, Héctor Zumbado, Arturo Liendo, Caíñas Sierra, Carballido Rey, Alberto Luberta y tantos otros hasta llegar a Pánfilo hoy, que han hecho que nos riamos de nuestras desgracias y contratiempos…Siempre lo digo, te hace falta un saltico a la Isla..

      • jose dario sanchez dice:

        Isidro : yo se lo que es la cultura de alcohol de 90,del sexo loco, de tirar a mierda, de mentir, etc, etc…por eso no me gusta tu adorado Sistema !!Hay cosas para reir y cosas que no…Solo eso !!

  7. el bobo de Abela dice:

    Jajajaja apretaste Rogelio. Con tu permiso me quedo con la foto del cartel que explica los decretos regulatorios de la distribucion de papas en Cuba. No me queda dudas que el administracion del puesto de vianda resumio magistralmente las orientaciones recibidas del organismo superior. Si algun No cubano no entiende los mensajes encriptados en el cartel (que son unos cuantos), puedo traducirlo al español internacional.

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