Los afectados por Matthew intentan recuperarse

octubre 19, 2016 | Imprimir Imprimir

Rosa Martínez

Muchas personas en Maisí quedaron sin techos en sus casas.

Muchas personas en Maisí quedaron sin techos en sus casas.

HAVANA TIMES — Varios amigos lectores, especialmente los de habla inglesa, han pedido información sobre cómo va la recuperación en los municipios guantanameros que fueron fuertemente afectados por el terrible Matthew.

Les puedo decir que, cómo bien saben, ese será un proceso lento y muy difícil, principalmente  para las familias que lo perdieron todo por los fuertes vientos del poderoso huracán, por las elevadas olas del furioso mar o por las sucias aguas de los ríos crecidos que arrastraron todo a su paso, excepto las vidas humanas afortunadamente.

Gracias a la ayuda de múltiples brigadas de casi todo el país se han restablecido en gran medida los servicios básicos como la electricidad (en un 98 por ciento en los municipios de Baracoa, Imías, San Antonio del Sur y Yateras, solo un 42 por ciento  en Maisí por la cantidad de zonas de difícil acceso que tienen estos territorios), la comunicación (primeramente la inalámbrica, ahora poco a poco la de línea fija), y el agua, esta última a través de carros cisternas, porque el ciclón destruyó las redes hidráulicas, además, el líquido de la región no está apto para el consumo humano (las autoridades locales y nacionales insisten en las medidas higiénico-sanitarias para evitar enfermedades infectocontagiosas, pero dudo mucho que esas personas ahora se preocupen por hervir o tratar el agua).

Aunque casi todas las bodegas, panaderías, dulcerías, restaurantes, y muchos otros establecimientos estatales también sufrieron grandes daños o fueron destruidos casi totalmente, muchos ya cumplen con su labor social, sobre todo, las panaderías y bodegas, donde se les ofertó arroz y azúcar gratis a la población, así como algunos productos en conservas como latas de sardina.

También se han vendido productos agrícolas, cárnicos y otros (a mitad del precio habitual), que han llegado de todos los lados de la geografía cubana, incluso antes de que hubiera comunicación terrestre con Maisí, el municipio más oriental del país y uno de los más devastados.

Muchas dificultades enfrentan todavía los pobladores de estas zonas afectadas, pues como aproximadamente el 90 por ciento del sistema habitacional sufrió daños, la gente se ve obligada a dormir a la intemperie o a preparar con lo que puede un cuarto o un pedazo de la vivienda para pernoctar, hasta que reciban los materiales constructivos que han estado llegando paulatinamente a cada uno de los territorios.

Reconstruir los techos, para aquellos que solo perdieron las cubiertas de sus casas, será lo más fácil, aunque caro, a pesar del 50 por ciento que el Estado cubano dijo que pagaría.

Lo verdaderamente traumático será reponer los equipos eléctricos y otros bienes materiales necesarios en cualquier hogar y que los cubanos de a pie generalmente pasamos hasta 20 años en adquirir; hay quienes nunca llegan a tener un refrigerador en sus hogares, pues los salarios no alcanzan para eso. Eso sin mencionar a los que perdieron la casa completa con todo adentro.

Movimientos solidarios se desarrollan en toda Cuba, también en otros países,  para ayudar a los que la naturaleza les arrebató la tranquilidad del hogar, sus ropas, televisores, camas… hasta los recuerdos de una foto.

Pero pasará mucho, pero mucho tiempo, para que la gente de Baracoa, Maisí,  San Antonio e Imías vuelvan a tener sus comodidades de regreso.

 



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Una respuesta a “Los afectados por Matthew intentan recuperarse”

  1. Marlene Azor Hernández dice:

    En una síntesis se podría decir que Matthew se ha quedado a vivir en Baracoa, Maisí, Imías y San Antonio del SUR.

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