La persistente crisis racial en Cuba

agosto 25, 2016 | Imprimir Imprimir

Alberto N Jones  (Foto: Juan Suárez)

Foto: Juan Suárez

Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — Las recientes controversias en Havana Times y en otros medios en el mundo sobre el candente tema racial en Cuba, confirma mis predicciones de más de una década que el temor infundado del Gobierno cubano a reconocer y enfrentar el creciente racismo en el país y sus intentos por pretender que esta tragedia no existe, ha servido solo para que esta haga metástasis y termine devorando a la víctima, si no se aplica una efectiva y agresiva terapia.

He leído con cuidado los artículos de Lenin Ledo Galano sobre Guillermo Fariñas del 8/8,  la respuesta de Elio Delgado el 16/8  y la contra respuesta de Yusimí Rodríguez del 24/8, que de una manera u otra giran alrededor de los signos, síntomas y el cuadro clínico, pero omiten la siniestra etiología racista que nuestro país arrastra hace más de 500 años.

Por cuanto, los casos de Fariñas, Zapata, Berta Soler, Unpacu, Damas de Blanco y similares son signos y síntomas de una enorme patología que está devorando la nación, no me refiero a ellos a pesar de tener un criterio sobre los mismos.  Tampoco a los artículos de Elio, Iroel o taimados que han analizado el tema en la Mesa Redonda, proclives a presentar estos males en tecnicolor o como si fueran el resultado exclusivo de las campañas diversionistas de los estadounidenses.

Miles de documentos históricos antes y después de la independencia de Cuba demuestran categóricamente la estirpe supremacista y racista de personas en posiciones de autoridad e influencia en Cuba, que han impuesto a sangre y fuego su filosofía eurocéntrica y que aun en fecha reciente, autores como Rolando Rodríguez tratan de enmascarar y justificar en libelos  tendenciosos, hechos monstruosos como la masacre de los Independientes de Color en 1912, catalogándolo como “un alzamiento equivocado” o “la conspiración de los iguales”.

La cruel, brutal y vergonzosa experiencia del negro en la Isla permanece como tarea pendiente y lacerante herida supurante que produce hedor y asco, que todos, incluso nuestro ilustre Nicolás Guillén creyó erradicado al triunfo de la Revolución, lo cual dejó plasmado en su emotivo poema Tengo.

ZapatosUna irrefutable falta de voluntad política gubernamental ha ignorado la profundidad, gravedad y malignidad del racismo en Cuba, el cual se ha querido resolver cerrando los ojos, aplicando curitas, mercurio cromo o intimidando con la división racial cualquier intento de discusión y análisis.

La complicidad oficial en la permanencia del racismo y sus secuelas, no requiere de estudios académicos ni recopilación bibliográfica.  Basta un análisis comparativo con la forma, la energía y determinación con que ese mismo gobierno enfrentó y resolvió los problemas educacionales, sociales, políticos o militares más complejos.

  • La Revolución alfabetizó a todo el país en menos de un año y lo convirtió, en menos de un cuarto de siglo, en el más educado del continente.
  • La Revolución liberó a la mujer y le confirió los derechos sociales más avanzados de nuestra región.
  • La Revolución reconoció en menos de una década los derechos de igualdad de los homosexuales, bisexuales, trangéneros etc., en un país de mentalidad machista, prejuiciada y homofóbica.
  • La Revolución derrotó cuantas agresiones militares, económicas, financieras, políticas y de aislamiento  en su contra, por el estado más poderoso del mundo y sus aliados.
  • La Revolución logró poner al país a la cabeza de América Latina en educación, arte, cultura, deporte y las ciencias.

¿Cómo explicarnos, entonces, que el racismo que es mucho más fácil de erradicar, ha podido sobrevivir, reproducirse y hoy constituye el mayor escarnio y obstáculo para el desarrollo, cabalgue libremente a la vista de todas las autoridades y del cual se habla esporádicamente en forma tangencial, sin la aplicación de leyes o repercusión para los infractores?

La persistencia de una mentalidad supremacista, sectaria y segregacionista que pervive en la mente y corazón de muchos funcionarios del gobierno cubano, ha sido determinante en el mantenimiento y desarrollo de esta plaga. El poder absoluto y la negativa a cambiar el rumbo, está acercando peligrosamente la nave a los arrecifes y a un naufragio como lo demuestran decisiones absurdas, descabelladas y un inmovilismo que está fosilizando al país.

CaramelosComo resultado de ello, Cuba ha perdido cientos de miles de millones de dólares en la producción de alimentos, privado al pueblo de nutrientes básicos y ha preferido mantener ociosos, devorado por el marabú a millones de hectáreas de terreno fértil antes que suspender la cruel e injusta entrada al país de braceros del Caribe sobre los que recayó en el pasado, la producción de azucar, café, cacao, frutos y animales menores.

De haber actuado de igual manera los gobiernos anteriores al triunfo de la Revolución, el país no habría tenido un Teófilo Stevenson, Lesbia Vent Dumois, Regino Boti, Rita Manley, Lidia Turner, Wilfredo Lam y otros.

Mientras Cuba gasta millones de dólares en promoción turística en Europa, Asia y Oceanía, jamás ha hecho un esfuerzo similar en el Caribe ni dentro de la comunidad afroamericana que posee un Producto Nacional Bruto que sobrepasa los 960 mil millones de dólares al año.

¿Cómo pudieran explicar los órganos de justicia del país, la enorme disparidad en la administración de justicia entre blancos y negros en Cuba, incluso entre altos funcionarios del gobierno, en los cuales delitos menores cometidos por negros son severamente sancionados y otros gravísimos cometidos por blancos en contra de la seguridad e  integridad de la nación son denunciados, reprimidos verbalmente y reintegrados a la sociedad sin ninguna consecuencia?

Qué razones que no sea el horror al negro y un racismo mal encubierto que pudieran explicar los daños auto-infligidos al empobrecer y diezmar a todo un sector de la población mediante la exclusión, el hambre y obligarlo a delinquir para encarcelar a cientos de miles de negros, los que constituyen hoy una flagrante e innegable acusación del fracaso de las relaciones raciales en Cuba.

O el país acopia las fuerzas morales para erradicar los Sowetos que ha creado, acepta sobrevivir con el estigma y escarnio internacional o se prepara para sucumbir en las llamas de la discordia racial de Baltimore,  Férguson, Miami y de Europa.



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12 respuestas a “La persistente crisis racial en Cuba”

  1. Marlene Azor Hernández dice:

    Pues sí el gobierno esconde la discriminación racial y sólo dice que es un rezago cultural de la esclavitud.Por lo demás, en el turismo dirigido por lo militares, a los afrodescendientes no se les contrata violando la Constitución de la República.No hay afrodescendientes en la recepción del hotel, casi no hay camareros, quizás cargando maletas haya algunos, el caso es que Gaesa práctica una política de contratación similar a la de los Hoteles antes del triunfo de la Revolución.De manera que el poema de Nicolas Guillén se ha convertido en una mentira nacional. Ahora hay que decir “no tengo” todo eso que decía Guillén en su poema.

  2. Miranda dice:

    Vamos a decir con honestidad que la revolución ha abusado, ninguneado, y descriminado a TODOS por igual, y vamos a decir también que la Revolución logró poner a Cuba a la cabeza de América Latina en ser el país con la dictadura más longeva y quizas en ser la única en destruir su propio terruño y denigrar a su población.

    Con respecto al abuso que le toca contra los negros, ya Usted lo ha dejado claro, ha sido la pregunta que siempre he hecho, (dónde están los Robainas, los Pérez-Roque y los Lages negros?) y cobardemente se hacen cómplices para no admitir lo racista que ha sido y ES, el gobierno de los Castro, incluyendo a Elio, el cuál jamás va aceptar que el botín se reservó para los altos funcionarios del gabinete castrista, entiéndase “los que mandan”, los que hoy todos son multi-millonarios y sus hijos herederos de sus fortunas.

    Por último, me gustaría saber de qué Wilfredo Lam es el que se cita?

  3. Isabela dice:

    Excelente artículo. Se podrá disentir con alguna que otra línea, pero hay que reconocer que el problema de marras se trata con profundidad y brillantez en la nota. Queda mucha tela por donde cortar, pero como se dice acá en la Argentina: ” la pelota está en la cancha”, y ahora hay que jugar. El racismo en Cuba es algo endémico y como en la mayoría de los países, difícil de erradicar. La diferencia estriba en que en esos otros países (US for instance) se habla del tema, hay conciencia social acerca de la problemática,y se llevan a cabo acciones concretas para que a nivel colectivo e individual se esté alerta ante hechos de racismo. Quizás en US no estén todas las acciones a nivel gubernamental, pero repito las cartas están sobre la mesa, amen de que existe una historia de luchas y empoderamiento por parte de la comunidad negra estadounidense. Desafortunadamente no podemos decir lo mismo del caso cubano. De alguna manera los referentes que han hecho la historia cubana han optado por el silencio o la tergiversación con respecto de este flagelo, cosa que llama poderosamente la atención dado el hecho que ambas naciones comparten una porción de historia en común: el secuestro y posterior esclavizacion de nativos del continente africano. Sin embargo, a la hora de analizar como cada una de estos dos países evolucionó en el tema, los resultados son diametralmente opuestos. En Cuba, se ha barrido el polvo bajo la alfombra, literalmente. Habría que analizar la porción de responsabilidad que toca a la comunidad afrocubana para haber llegado a este estado de situación. La historia la hacen los pueblos, y sin ánimos de culpabilizar a las víctimas ( tendencia ésta aborrecible) hay que reflexionar hasta qué punto y grado los pueblos , ya sea el cubano en general, o la comunidad afrocubana en lo particular, aportaron su cuota de responsabilidad en los hechos del presente. La conspiración de Aponte evidentemente no fue suficiente. Hubiesen sido quizás necesarias mil conspiraciones más? Influyó quizás el carácter sutil ( no tan salvaje como el de otras geografías), pero no por esto menos lesivo, del racismo institucional en la Cuba de siempre para justificar la tibieza de nuestro pueblo negro cubano? Probablemente. Esto desde el lado de la víctima, ahora, analizando al victimario, se me ocurre que la Revolución, los gobiernos republicanos, los que precedieron, y los intermedios, son todos harina del mismo costal. Sin presiones externas ni internas, estos sátrapas racistas hacen y deshacen a sus anchas. Aunque suene descabellado, la causa principal del racismo es meramente económica y conviene que ciertos grupos continúen en lo más bajo de la escalera social. Aquel incipiente florecimiento económico y comercial de algunos referentes de la comunidad negra habanera en pleno sistema esclavista fue rápida y eficientemente aplacado, para ya no poder resurgir nunca más. La revolución y su cúpula se han asegurado de invisibilizar al negro, coartar sus derechos, silenciar su voz, negar su historia, encarcelar a sus hijos y demonizar su imagen. En fin, nada diferente a lo que siempre sucedió en la isla.

    • atanasio dice:

      Asi es. Y cuando alguno se atreve a dar un paso ahi aparece el chantage: parece mentira que seas negro, con todo lo que la revolucion te ha dado!.

  4. Rene dice:

    En ves de preocuparce tanto pro la discriminacion a los negros … que por cierot muchas veces ellos mismos son los que se atudiscriminan, y el mulato mira por enima del hombro al negro… pero eso no es le tema…. mejor preocuparce mas por la discriminacion del gobierno al pueblo y del cubano a cubano independientemente de su color … el gobierno dscrimina al cubano y el cubano de a pie discrimina a sus mismo comatriotas.
    En cuba hay 3 categorias de personas…. los “yumas”… cubanos recidentes en el extranjero y cubanos “de cuba” …. primero analizaria esto y despues a el tema de los negros

    • Circles Robinson dice:

      Rene, quien es usted para decir a otros lo que les debe preocupar. Obviamente el tema del racismo en Cuba, y me imagino en cualquier país, no es preocupante para usted. Los lectores pueden adivinar ¿por qué?

    • Raulito dice:

      ¿Oiga y dónde queda la discriminación regional de los habaneros y occidentales hacia los cubanos de Oriente? A los mismos se nos cataloga despectivamente como “palestinos” y hasta leyes discriminatorias y antihumanas se han aprobado al respecto. ¿Cómo es posible que seamos ilegales en nuestro propio país si hasta la Constitución aprueba la libertad de movimiento dentro del territorio nacional? Cualquier oriental que viaje a “la capital de todos los cubanos” tiene que andar bien claro porque sino sacas un cambio de dirección transitorio, te dan una soberana patada en el trasero y te retornan a tu provincia con la consabida consecuencia penal y jurídica que eso implica.

  5. Felo dice:

    Este tema es difícil. Soy negro, profesional, quizás navegué con suerte en la vida, pero tuve puestos de responsabilidad mientras estuve en Cuba. Sé que hay racismo, eso es evidente, pero también los negros nos auto-segregamos. Yo tuve allá amigos de todos los colores y mujeres de todos los colores. Nunca me cuestioné mi color, el que quería me trataba y el que no, no. Él se lo perdía. Date valor a ti mismo y olvídate de lo que digan los demás. Prepárate, estudia, supérate, y le será más difícil a los discriminadores echarte a un lado.

    • 100 % Gusan@ dice:

      Exacto.

    • Rocío Tizón dice:

      Me sorprende un poco este artículo… hay racismo en todo el mundo porque hay gente que por alguna razón necesita sentirse superior al resto y busca excusas ridículas como el color d el apiel, pero justo ahí en Cuba confieso que no he notado eso, al menos no se deja ver fácilmente… en dos casas donde me alojé en diferentes ciudades de Cuba el chico de la pareja era negro y la chica blanca, me pareció ver bastantes parejas “mixtas” si se le puede llamar así porque en realidad eran ambos de la única raza humana que se conoce… pero es que además, por una mala suerte tuve que ir a una comisaría de la Habana y el teniente que me recibió asi como muchos de los policías que había allí eran negros, por no decir todos. Ví una situación muy normalizada… Así como en Estados Unidos , concretamente en la zona de Filadelfia donde residí un tiempo, cuando veías a un homeless con su carrito y cuatro cartones casualmente era negro.

  6. el bobo de Abela dice:

    Con el mayor respeto Alberto pero al leerte no me queda claro si realmente estas hablando sobre el titulo del post. Has mezclado otros temas junto con el tema central y los argumentos por momentos parecen incoherentes. Yo en los 40 años que vivi en Cuba jamas me senti discriminado por el color de mi piel, sin embargo si pude sentir por primera vez la discriminacion racial viviendo fuera de Cuba, ademas de la xenofobia que es otra forma de discriminacion que no se conoce en la isla.

    De todas formas nunca esta de mas sonar las alarmas a tiempo antes que un problema cultural como el racismo se convierta en un problema social en Cuba.

    • Rocío Tizón dice:

      Me alegra oirte decir eso, porque es justo lo que ví… niños blancos y negros jugando felices en las calles y parejas de todos los tonos de piel.

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