Leonid Lopez


Mangos, sonrisas y una sombra

abril 29, 2013 | 1 Comment »

Luego de un atrasado comienzo de primavera hoy hace un calor de verano. Sentado en el autobus que me lleva a casa respiro con gusto el frío del aire acondicionado. Es un frío seco y sólido. De plano una sensación de agradecida parálisis golpea el cuerpo y los suspiros ocupan el lugar de los pensamientos. Quisiera quedarme así, digo a mi reflejo en el cristal de la ventana.

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Ecos de un salto

abril 4, 2013 | No Comments »

El bufón en la cuerda floja. El rey mira desde el trono. El bufón, con los ojos vendados, adivina cada paso. El rey, en éxtasis, espera la segura caída. ¿Quién reina más alto? ¿Quién es el bufón? ¿Quién tiene los huesos rotos aún antes de caer? Yo sigo andando, un paso buscando el siguiente, otra cosa no sé hacer.

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De una luna, una voz y un puente

febrero 26, 2013 | 13 comments

Edificio en Ibaraki, mi nueva casa. Cuarta planta. Al final del pasillo, costado de una puerta ajena. Miro la luna roja entre cables y techos de otros edificios no muy altos. Tengo residencia en Japón por tres años. ¿Qué significará eso?

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Naftalina, alcohol y un beso

febrero 18, 2013 | 9 comments

Algo parecido a un viejo boulevard, pero este bajo techo. Tiendas a los lados. Un camino largo y varios ramales pequeños y más estrechos.En el ambiente dos olores conocidos. Un olor a noche que conocieron mis huesos durmiendo en cualquier sitio de La Habana. Otro olor, el de la naftalina propia de los negocios de 60 años o más.

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De cómo ser actor sentado en el público

febrero 11, 2013 | 2 comments

Fue el 31 de diciembre, año 2009. Supongo un mundo lleno de gentes con grandes expectativas para el nuevo año. ¿Será esto cierto? No sé, en algún puerto perdí esa carga. Hago lo que tengo que hacer cada día, como puedo, como siempre.

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¿Sueñan las ovejas eléctricas con androides?

febrero 6, 2013 | 9 comments

Con una mano doy golpes a una pequeña tumbadora. Con la otra bebo café. La cabeza vuela lejos, no sé dónde. Entonces recuerdo. Los golpees en la puerta del hotel. Aún en la niebla del sueño abro. Está ella parada frente a mí. Su sonrisa, de la que un día me burlé.

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De cómo se vuela hasta un sueño sin pasaportes

enero 23, 2013 | 6 comments

Describir aquello como sueño era faltar a la realidad. El sueño baraja posibilidades siempre propias, termina en unas pocas horas. Aquel momento era demasiado ajeno, como un animal extraño y confiado que se deja acariciar y luego aleja corriendo.

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De cómo calentarse sin hogueras

enero 14, 2013 | 12 comments

Hace frío. El frío no es engañoso, no se escurre cauto. Llega de golpe. Paraliza. Ensimisma. Me gusta el frío. Llegué un 30 de diciembre a Japón. Tenía puesto un abrigo raído y fino que no prometía cálidos momentos.

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Este camino comienza en la sombra y acaba en la sombra

enero 8, 2013 | 34 comments

Nací en Cuba. Desde muy joven me sentí como ciego. Mi infancia no fue especialmente infeliz, pero me veía perdido. Quería algo que no hallaba delante de mí y el horizonte estaba demasiado firme para creer que había algo detrás.

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Si te disparan sangras

diciembre 21, 2009 | No Comments »

Leonid Lopez

El barrio donde yo creci.

Yo crecí en un barrio de Ciudad Habana, Cuba, bien alejado del centro de la ciudad. Fue uno de los barrios formado por decenas de edificios rústicos que resolverían vivienda a miles de gentes pobre en los años 70 del pasado siglo.

Estos edificios fueron ocupados en un principio por militares de bajo rango y luego por personas que tras 5 años trabajando en brigadas de la construcción les otorgaron su apartamento. Entre los primeros bendecidos de apartamentos y los segundos hay cierta diferencia.

Los primeros fueron premiados por su labor en las Fuerzas Armadas a favor de la revolución triunfante de 1959 y los segundos tuvieron que ganarse a fuerza de duro trabajo su vivienda. Sin embargo dos cosas igualaban entrañablemente a los dos grupos.

Ambos deberían recibir aquellas viviendas como un regalo bondadoso de la revolución y además debían tener un expediente laboral y moral que hablara a favor de su entrega a la revolución.

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