Homilía para una plaza
abril 3, 2012 | No Comments »La visita del Papa Benedicto XVI pone de relieve la articulación de dos actores con intereses comunes, pero a la vez con programas y filosofías divergentes.
La visita del Papa Benedicto XVI pone de relieve la articulación de dos actores con intereses comunes, pero a la vez con programas y filosofías divergentes.
Concibió siempre la escritura de la historia como un acto de toma de posición. E n efecto, prescindió deliberadamente de cualquier asepsia y de esa pretensa objetividad que recorre la autoconciencia de la academia del mainstream.
Alfredo Prieto

El 24 de diciembre decidí arreglar mi equipo de música: el lector de CD no funcionaba, y aparentemente las ligas de la casetera se habían partido.
Salí con el aparato a cuestas a un taller de reparaciones que responde al apelativo de “Vostok,” uno de los satélites que los rusos pusieron en órbita durante la carreta espacial en el contexto de la Guerra Fría, no muy lejos de la tintorería “Valentina,” llamada así en recordación de la primera mujer cosmonauta de la historia, la soviética Valentina Tereskova.
Después de esperar alrededor de media hora a que terminara con un cliente, el técnico me dijo que él no arreglaba equipos Phillips: el especialista en esa marca estaba de vacaciones.
Alfredo Prieto

En Cuba, los orígenes del pirateo de películas y música se remontan a los años noventa, cuando entraron al país, de manera más o memos articulada, equipos VCRs que en su momento sustituyeron a los de formato Beta, aquí localizables desde la década del ochenta.
Moviéndose al calor de las nuevas circunstancias, distintos individuos, usualmente organizados a nivel familiar y con una inversión inicial de capital para la compra de cintas y otros menesteres, comenzaron a ofertar servicios de alquiler de películas en general clasificables en lo que en los Estados Unidos se consideran junk movies, típicas de la llamada cultura de masas, y que en el fondo prolongaban las ofertadas por la propia programación oficial en las llamadas “películas del sábado.”
Alfredo Prieto

La violencia fue, en Cuba, un procedimiento político al que hubo que acudir para echar fuera a Batista una vez agotadas las vías legales para lograrlo. Una rebelión armada, protagonizada por el Movimiento 26 de Julio, con su concepción de la modalidad rural (La Sierra), y por el Directorio Revolucionario, con la del Llano, quedó fijada en dos estrategias distintas pero con idénticos fines.
Ese objetivo común, más el logro de la unidad, condujo a un pacto que tuvo lugar en México entre Fidel Castro y José Antonio Echeverría, el líder de la juventud universitaria caído bravíamente después del ataque al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957.