Sin premios ni castigos
junio 17, 2013 | 7 commentsHasta hace poco tiempo, escuela y represión eran para mí la misma cosa. Especialmente la cubana, que desde prescolar trabaja arduamente para inculcar valores ajenos, y desde primer grado te induce a querer ser como alguien que no conoces, y desde muy pequeño te obliga a participar en una Organización que es como el entrenamiento perfecto para el fraude de democracia que verás luego.

